Ampliación Aish Chile

Las últimas dos décadas han sido muy positivas para el judaísmo en Chile. Ya dejamos de ser ese puñado de familias que cuidaban Kasher y cumplían Shabat en Providencia. Hoy formamos parte de una comunidad que b´h crece en forma vibrante. Cada viernes y sábado nuestros vecinos en San José de la Sierra son testigos del éxito que hemos experimentado. Más de 150 personas entre Morashá y distintos miembros de nuestra comunidad estudian semanalmente con rabinos de Aish. Sí, estamos creciendo y prueba de ellos es que cada vez son más los rabinos en el mundo que toman contacto con nuestra comunidad. Hemos tenido el gran privilegio de contar con la visita del Rishon Letzion HaRav Shlomo Amar shlita, como así también al Rav HaGaon Osher Weiss shlita. Todos ellos, junto con otros destacados, nos deleitaron con una variedad de clases, incluyendo el seminario InspirAishon.

Cada rabino que llega nos hace saber su gran impresión y lo orgullosos que debiéramos sentirnos por el crecimiento sostenido de nuestra comunidad y la gran ayuda del cielo (siata dismaya) que estamos viendo con este renacimiento del judaísmo en Chile. La bendición que ha recibido el esfuerzo de los rabinos y miembros que trabajan arduamente por la comunidad ha sido notable. Sin embargo, hoy es difícil para nosotros seguir proyectando este avance con la infraestructura que manejamos. Lamentablemente hemos cancelado eventos porque carecemos del espacio necesario para albergar la gran cantidad de clases y actividades que ocurren diariamente en Aish. El alto número de seminarios, charlas, bar mitzvot, minyanim y eventos han copado nuestra capacidad y nuestras instalaciones se han visto superadas en múltiples ocasiones.

A la luz de esta realidad es que surge el proyecto de ampliación de nuestro beit hakeneset. Decimos a propósito beit hakeneset y no beit tefilá o sinagoga,  pues Aish Chile ha tomado como misión encarnar el concepto de beit hakeneset – lugar de reunión – como nuestros sabios decidieron llamar al lugar donde los judíos se reúnen para estudiar, rezar, compartir y profundizar su judaísmo. Pues ha sido nuestra búsqueda permanente transformarnos en ese espacio donde cada judío pueda encontrar un lugar donde poder expresar, celebrar, crecer y desarrollar su judaísmo. Ya sea Ashkenazí o sefaradí, niño, joven, adulto o anciano, conocedor o principiante, en Aish buscamos  ofrecer ese lugar, ese espacio donde pueda encender y acrecentar su judaísmo. Pero ese espacio íntimo personal necesita crecer junto al espacio físico de Aish. Cada vez somos más familias y más personas que necesitamos de esto para cada uno de nosotros, para nuestrosfamiliares, hijos y amigos. 

Esperamos te unas a esta iniciativa tan crítica para hoy e importante para el futuro.
R. Javier Waissbluth